martes 28 de octubre de 2008

Energía pegajosa


Descubren que al desenrollar cinta celo se produce energía en forma de rayos X.


Desenrollar una cinta con celo (en concreto la cinta Scotch, esa que es blancuzca) tiene efectos hasta ahora impensados. En efecto, científicos de la Universidad de California en Los Ángeles han observado la producción de rayos X al desenrollar este tipo de cinta en vacío. En un artículo publicado en la revista Nature describen la producción de energías de hasta 15 keV (kiloelectronvoltios), más o menos de la misma magnitud que la empleada en los tubos de rayos X que usan los dentistas. De hecho, han conseguido obtener una radiografía de su propio dedo con la nueva tecnología, como se aprecia en el video que está disponible en internet.
El fenómeno se conoce como triboluminiscencia y ya fue observado por Bacon en 1605, pero aún permanece sin explicar completamente. Lo que se sabe es que al frotar, chocar o rayar un sólido, frecuentemente cristalino, se separan grupos de cargas eléctricas de distinto signo. Cuando esas cargas se neutralizan, se libera energía, en un proceso que tiene lugar en unos pocos nanosegundos (mil millonésimas de segundo). Si esto sucede en presencia de un gas, éste ayuda a que las cargas se neutralicen de manera "paulatina". Por el contrario, cuando esto tiene lugar en el vacío, los eventos son "catastróficos", es decir, en una de cada 10.000 de esas descargas la energía liberada de golpe puede ser muy grande y producir un rayo X.
Por tanto, podemos seguir usando cinta celo sin preocuparnos por la exposición a los rayos X, siempre y cuando no lo hagamos en el vacío, claro. La aplicación más evidente de este descubrimiento es la fabricación de aparatos de rayos X de menor coste que los actuales. Aunque, como dicen los autores, lo primero es descifrar cómo se produce exactamente este fenómeno.
Diego Azcona ("A Ciencia Cierta")